Era julio de 1999 y el combinado albiceleste sub-15 acudía a Londres como invitado para disputar un triángulo con las selecciones de Francia e Inglaterra, en orden a fomentar el mundial de 2010 que se terminaría celebrando en Sudáfrica. Un Carlos Tévez de 15 años integraba aquel conjunto al lado de algún otro futbolista posteriormente reconocido como Maxi López. Hugo Tocalli, su seleccionador por aquel entonces, comentó que en cuanto Bielsa vio entrenar a aquel jovencísimo Tévez le comentó “el ‘9’ va a ser un fenómeno”. En Wembley durante aquel triangular, un ya imparable talento en proceso de gestación anotaba su primer gol con la selección nacional. Años después, en la temporada 2006-07, el Apache regresaría a Inglaterra (y Londres) para fichar por el West Ham junto a un compatriota que también terminaría triunfando: Javier Mascherano. Con la permanencia del club en la máxima categoría en juego, Tévez marcó siete goles en los últimos nueve encuentros, entre ellos uno en la fecha final al Manchester United en Old Trafford que mantenía a los hammers un año más en la élite inglesa. A Upton Park regresó el pasado miércoles, jugando alrededor de media hora ante aficionados que aún hoy exhiben su camiseta con el dorsal 32 a la espalda por aquella hazaña inolvidable de un jugador tan trabajador que fue glorificado en aquel barrio obrero londinense. Sus primeros minutos tras tres años y medio de ausencia.
Ante una Portugal que busca reinventarse para su máxima estrella (Cristiano Ronaldo), Tévez apunta de nuevo hacia la suplencia según las últimas informaciones, a pesar de que Agüero destacó hace poco que «Si tengo que ser de nuevo suplente de Tévez, no pasa nada». No obstante, el Apache debería contar con minutos para ir teniendo esa continuidad y recuperando la confianza que nunca debió perder. Todo ocurrió un fatídico 11 de julio de 2011. Argentina organizaba la Copa América y caía eliminada en cuartos ante una Uruguay que terminaría siendo campeona por penaltis, uno de los cuales falló Tévez. El seleccionador argentino por aquel entonces, Sergio Batista, fue cesado ante la pobre imagen de su equipo y relevado en el cargo por Alejandro Sabella, que iniciaría el «vacío» hacia Tévez y sus gestas en Inglaterra con el Manchester City y en Italia con la Juventus de Turín. Sobre su vuelta a la selección, el Apache, muy en su línea, habló sin tapujos a la entrada del hotel de concentración y afirmó: «Uno no es boludo y sabe que antes no era el momento de volver. A esta altura de mi carrera lo tomo (ser convocado) como un premio».
Una vez reconciliados los dos amantes, aún deberán esperar para abrir el champán. Y todo ello por la expectación sobre el feedback que tenga su reencuentro con Messi en los terrenos de juego. Acerca de esta cuestión, Tévez enarboló la pipa de la paz declarando abiertamente: «Messi es el número uno del mundo como lo vengo sosteniendo desde hace mucho, y siempre es un placer jugar con el mejor de todos». Por su parte, el nuevo seleccionador argentino, Gerardo ‘Tata’ Martino comentó que: «Messi se lleva muy bien con Higuaín y el Kun. Hay que ver como se lleva con Tévez. La idea es verlos convivir dentro del campo». Fue Martino precisamente el que abrió las puertas de la selección a Tévez asegurando que tenía a «El jugador del Pueblo» entre sus planes al conocerse la marcha de Sabella.
Tras perderse el amistoso frente a Alemania, -partido en el que conmemoraron aquella final del Mundial de Brasil 2014 con los mismos futbolistas que la disputaron- y la primera convocatoria, ahora Tévez tiene la oportunidad de trasladar su dominio y carisma sobre el campo desde el equipo de Turín a la selección. El tiempo y los lances decidirán, mientras el Apache regresa a su Fuerte.
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